Delegación de las Religiosas de Santa Marta en América Latina acoge el mensaje del Papa León XIV para la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones 2026

En el contexto del IV Domingo de Pascua, que se celebra el 26 de abril de 2026, la Delegación de las Religiosas de Santa Marta en América Latina se une a la Iglesia universal para acoger y reflexionar en torno al mensaje del Santo Padre, el Papa León XIV, con motivo de la LXIII Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, titulado “El descubrimiento interior del don de Dios”.

Este mensaje se presenta como una invitación a redescubrir la vocación como un don gratuito que nace en lo más íntimo del corazón humano, en el encuentro personal con Jesucristo, el Buen Pastor, quien guía, acompaña y da sentido pleno a la vida.

La belleza de una vida en Cristo

El Papa León XIV propone recorrer el “camino de la belleza”, inspirado en Jesús, quien se revela como el Pastor que da la vida por sus ovejas. Desde esta perspectiva, la vocación no es simplemente una elección, sino una experiencia transformadora que nace de la contemplación, la oración y la apertura interior a Dios.

En esta línea, el Santo Padre recuerda que sólo quien se detiene, escucha y acoge la mirada de Cristo puede descubrir que la vida es verdaderamente hermosa cuando se vive en Él. Así, la vocación cristiana se entiende como participación en la vida y misión de Jesús, reflejando su amor en el mundo.

Interioridad, clave del discernimiento

Uno de los acentos centrales del mensaje es el llamado a cuidar la interioridad. En medio de una realidad marcada por el ruido y la prisa, el Papa invita a crear espacios de silencio y oración que permitan escuchar la voz de Dios.

Desde la espiritualidad de Santa Marta, este llamado resuena profundamente, ya que impulsa a vivir una fe encarnada, atenta a la presencia de Dios en la vida cotidiana y en las necesidades de los demás.

Asimismo, se destaca que la vocación es un diálogo íntimo con Dios, que se construye en la relación personal, en la vida sacramental y en el compromiso con la comunidad.

Una Iglesia que acompaña y forma

El mensaje del Santo Padre también interpela a toda la Iglesia —familias, comunidades religiosas, educadores y agentes pastorales— a generar ambientes que favorezcan el surgimiento y desarrollo de las vocaciones.

Confianza y maduración en el camino vocacional

El Papa León XIV subraya que la vocación es un proceso dinámico que requiere confianza en Dios, incluso en medio de la incertidumbre. Inspirado en la figura de san José, invita a confiar plenamente en el proyecto de Dios, reconociendo que cada vida tiene un sentido profundo y un camino único.

Asimismo, recuerda que la vocación madura en el tiempo, en la relación constante con el Señor y en los vínculos fraternos que se construyen en comunidad.

Un llamado para nuestro tiempo

Finalmente, el Papa León XIV anima a todos, especialmente a los jóvenes, a detenerse, escuchar y confiar en Dios, para que el don de la vocación crezca y dé frutos abundantes para la Iglesia y el mundo.

Que la Virgen María, modelo de escucha y disponibilidad, acompañe este camino vocacional en cada una de nuestras comunidades.

“Deténganse, escuchen, confíen; de ese modo, el don de su vocación madurará y dará frutos abundantes para la Iglesia y para el mundo.”