Entre el 23 y el 25 de octubre, se vivió la segunda Jornada de Discernimiento Vocacional del 2026 en la Casa de Ejercicios Espirituales Nuestra Señora de Lo Vásquez, en Casablanca. El encuentro reunió a jóvenes que continúan un proceso de acompañamiento personal y espiritual para profundizar en su relación con Jesús y reflexionar sobre su vocación.
Durante los tres días, los participantes compartieron momentos de oración, conversaciones personales y actividades de reflexión, acompañados por las religiosas de Santa Marta.
Uno de los principales temas fue el reconocimiento de los talentos personales y la manera de ponerlos al servicio de los demás. Esta reflexión estuvo a cargo del Padre Javier González, quien trabajó con los jóvenes a partir de la parábola de los talentos del Evangelio de Mateo. “Trabajamos especialmente a partir de la parábola de los talentos. La idea es confrontarse con el texto, mirar lo que estamos haciendo y reconocer los talentos que hemos recibido”, explicó el sacerdote.
El Padre Javier también se refirió a la importancia de acompañar las búsquedas espirituales de los jóvenes, especialmente cuando intentan descubrir cómo vincular su fe con las decisiones de su vida. “Los jóvenes, y también los adultos, buscan una experiencia de espiritualidad que los llene interiormente, pero que también los lleve a un servicio concreto. Dios nos llama para ser felices”, señaló.
El programa se organizó en torno a tres etapas del proceso de discernimiento: Despertar, Sembrar y Acoger. Cada una permitió abordar aspectos relacionados con el conocimiento personal, el reconocimiento de los propios dones y la aceptación de la historia de vida.
Las actividades incluyeron trabajos grupales, espacios de reflexión individual, conversaciones con las religiosas, adoración a Jesús Sacramentado y una Lectio Divina a partir del Salmo 138. El encuentro finalizó el domingo con la celebración de la Eucaristía.
Sor Claudia Valdés, coordinadora nacional de la Pastoral Estudiantil de las Religiosas de Santa Marta, explicó que esta segunda jornada permitió dar continuidad al proceso iniciado por los participantes.“Estamos con un grupo de jóvenes que vienen a retomar su proceso de trabajo personal con el Señor. Continuamos profundizando en las distintas etapas de su camino de discernimiento”, comentó.
El encuentro contó con el acompañamiento de Sor Adriana Magaña, Sor Jessica Olea, Sor Claudia Valdés, Sor María Belinda Lobos, Sor Luisa Pereira y Sor Claudia Cáceres, quienes estuvieron a cargo de los distintos espacios de trabajo y acompañamiento personal.


















