Los estudiantes de Cuarto Medio del Liceo Santa Marta de Vallenar vivieron dos importantes celebraciones en su camino de fe: la Primera Comunión, realizada el 29 de septiembre, y la Confirmación, celebrada el sábado 10 de octubre. Ambas instancias reunieron a los jóvenes, sus familias y la comunidad educativa en torno al encuentro con Jesucristo.
Estas celebraciones fueron el resultado de un proceso de preparación sacramental que permitió a los estudiantes profundizar en su fe, conocer más a Jesús y reflexionar sobre el significado de Dios en vida cotidiana.
La Primera Comunión, celebrada el 29 de septiembre, fue presidida por el Padre Franklin González, capellán del Liceo. Durante esta celebración, los jóvenes recibieron por primera vez a Jesús en la Eucaristía, acompañados por sus familias y quienes han sido parte de su formación cristiana.
Posteriormente, el viernes 9 de octubre, en el salón del Liceo Santa Marta de Vallenar, se realizó la celebración del sacramento de la Confirmación, presidida por el Obispo de Copiapó, Monseñor Ricardo Morales, acompañados por sacerdotes de la ciudad.
En esta oportunidad, los estudiantes reafirmaron su fe y recibieron el sacramento que los invita a fortalecer su compromiso cristiano, dejándose acompañar por el Espíritu Santo en las decisiones y desafíos de su vida.
La preparación de ambos sacramentos estuvo a cargo de un equipo de catequistas liderado por Sor Marta Galdames, quienes acompañaron a los estudiantes durante este proceso de formación, reflexión y encuentro con Jesús.
Las celebraciones contaron también con la presencia de la comunidad religiosa y de la directora del Liceo, Sor Iara Da Souza, quienes compartieron con los jóvenes y sus familias estos momentos significativos.
Sor Marta Galdames destacó la importancia del acompañamiento recibido por los estudiantes y expresó su gratitud a quienes hicieron posible este camino de preparación.
“Agradecemos especialmente a las familias, docentes y personas que los han acompañado durante este proceso. Que esta celebración sea una experiencia profunda y cercana, llena de alegría, amor y bendiciones para cada uno de nuestros estudiantes”.
Más allá de la recepción de los sacramentos, este proceso buscó ofrecer a los jóvenes de Cuarto Medio una oportunidad para fortalecer su relación personal con Jesucristo y descubrir el amor de Dios en una etapa importante de sus vidas, próxima al término de su formación escolar.


















