La Congregación de las Religiosas de Santa Marta sirvió en la Peregrinación al Santuario de Santa Teresa de Los Andes, realizada el sábado 10 de octubre de 2026, en Auco. A través de la adoración a Jesús Sacramentado, la Pastoral de la Escucha, el voluntariado y la animación pastoral, religiosas, laicos, jóvenes y exalumnos hicieron presente el carisma de Betania.
A pesar de los cambios de última hora en la organización de la peregrinación, la Delegación de las Religiosas de Santa Marta mantuvo su compromiso de participar en esta significativa experiencia de Iglesia, adaptando los servicios preparados para acompañar a quienes llegaron hasta el Santuario.
El servicio tuvo la presencia de religiosas de las comunidades de Santiago, Coquimbo, Valparaíso, Quinta de Tilcoco, Curicó, Talca, Valdivia y Osorno, quienes asumieron diferentes responsabilidades pastorales junto a jóvenes, agentes pastorales y exalumnos de las comunidades educativas.
Una oración al estilo de Santa Marta
Uno de los momentos fue la Adoración a Jesús Sacramentado, animada por las religiosas de la Congregación, quienes ofrecieron a los peregrinos un espacio de silencio, oración y encuentro personal con el Señor.
En medio de esta experiencia, Sor Adriana Magaña compartió su testimonio de fe y su deseo de continuar anunciando a Jesucristo desde el carisma de Betania.
“Dios, así como dice Santa Teresa, Él es el motor de mi vida. Por Él sigo teniendo ganas de seguir trabajando y entregando su mensaje. Aún quedan muchas fuerzas para seguir evangelizando”.
Escuchar también es una forma de evangelizar
Otro de los servicios asumidos por la Congregación fue la Pastoral de la Escucha, un espacio en el que las religiosas acompañaron a peregrinos que deseaban compartir sus preocupaciones, necesidades, experiencias y búsquedas personales.
Este apostolado permitió vivir de manera concreta una de las dimensiones más profundas del carisma de Santa Marta: la acogida cercana, la escucha atenta y el encuentro fraterno.
Para Sor Nazarena Donoso, participar de este servicio fue una experiencia profundamente significativa.
“Esto fue una gracia de Dios. Escuchar las necesidades de las personas es donde se ve a Dios”.
Exalumnos y exalumnas: el carisma de Santa Marta continúa dando frutos
La peregrinación también contó con la participación de exalumnos y exalumnas de las comunidades educativas de Coquimbo, Valparaíso, Talca, entre otras, quienes integraron los equipos de voluntariado y colaboraron en diferentes servicios de acogida en el Santuario.
Para ellos, regresar a una experiencia pastoral desde el servicio representó una oportunidad de reencontrarse con aquello que recibieron durante su formación en las comunidades Santa Marta.
Los voluntarios manifestaron su alegría por continuar sirviendo desde el carisma que conocieron en sus años escolares, recordando que fue precisamente en sus comunidades educativas donde muchos comenzaron a profundizar su encuentro con Dios.
Su presencia permitió reconocer que la experiencia de Betania permanece viva más allá de las aulas, acompañando a quienes desean seguir aportando a la Iglesia y a la sociedad desde la fe, la acogida y el servicio.
Jóvenes de Santa Marta peregrinaron hasta Auco
Jóvenes de las comunidades educativas de Coquimbo, Valparaíso, Quinta de Tilcoco, Curicó y Talca llegaron hasta el Santuario, acompañados por sus asesoras religiosas y agentes pastorales.
Para muchos de ellos, la peregrinación fue una experiencia de asombro y encuentro con una Iglesia que camina unida. Los jóvenes compartieron su impresión al ver a tantas personas reunidas para alabar a Dios, expresar sus intenciones y pedir la intercesión de Santa Teresa de Los Andes.
La jornada también contó con la participación de la Pastoral Estudiantil en la animación del escenario central, aportando entusiasmo y espíritu juvenil a los momentos compartidos por los peregrinos.
Estas experiencias permitieron a los jóvenes descubrir nuevas maneras de vivir y expresar su fe, encontrándose con personas de distintas edades y comunidades que compartían un mismo deseo de acercarse a Jesús.
Un servicio que hace presente el carisma de Betania en la Iglesia
Sor Mariela Osa, Primera Consejera de la Delegación de las Religiosas de Santa Marta, acompañó durante la jornada a las hermanas, jóvenes y agentes pastorales presentes en el Santuario.
Al finalizar la experiencia, manifestó su gratitud a todas las personas que hicieron posible la participación de la Congregación, reconociendo especialmente el compromiso de la Pastoral Estudiantil, las religiosas, los laicos y quienes colaboraron en los diferentes servicios.
Por su parte, Sor Claudia Valdés, coordinadora nacional de Pastoral Estudiantil, destacó el significado que tuvo esta peregrinación para la presencia apostólica de Santa Marta en la Iglesia chilena.
“Fue una experiencia muy bonita e importante para abrir nuestro servicio en la Iglesia y la comunidad. Así también damos testimonio de nuestro carisma en la Iglesia”.
La Peregrinación a Santa Teresa de Los Andes 2026 dejó para la Congregación una experiencia de gratitud, encuentro y compromiso renovado con la evangelización.
En medio de las adaptaciones que marcaron esta versión, religiosas, jóvenes, laicos y exalumnos continuaron respondiendo con generosidad al llamado de servir, demostrando que el carisma de Santa Marta puede hacerse presente en los gestos más sencillos: escuchar a una persona, acompañar su oración, recibir a un peregrino o animar a quienes comparten el camino.











