Entre el 28 y el 30 de agosto, jóvenes provenientes de distintas comunidades educativas de las Religiosas de Santa Marta en Chile se reunieron en el Instituto Santa Marta de Curicó para participar de la primera Jornada de Discernimiento del 2026.
El encuentro estuvo dedicado especialmente a profundizar la dimensión comunitaria en el proceso vocacional, ofreciendo a los jóvenes espacios de oración, formación, diálogo personal y acompañamiento para continuar descubriendo el llamado de Dios en sus propias vidas.
La jornada comenzó el viernes 28 con la llegada de los participantes y una dinámica de integración. Posteriormente, las y los jóvenes tuvieron un primer espacio de conversación con las religiosas que acompañaron a cada comunidad, para finalizar el día con un conversatorio conducido por Sor Claudia Valdés sobre aquello que los propios jóvenes consideran necesario para un adecuado acompañamiento en el discernimiento vocacional.
“Esta dinámica permitió poner en el centro no solamente las inquietudes vocacionales, sino también la importancia de la escucha y del acompañamiento cercano, reconociendo que cada camino necesita tiempo, confianza y espacios para encontrarse con Dios” comentó Sor Claudia Valdés.
El sábado 29 estuvo marcado por la oración y la formación. Luego de Laudes, el P. José Daniel Maldonado acompañó la reflexión sobre la importancia de la relación con la comunidad, bajo una idea central: “Toda relación forma parte de un encuentro y la vocación, aunque es un llamado personal, también es un llamado para los demás” indicó el sacerdote.
Durante la tarde, Sor Jessica Olea guio el espacio “Peregrinando con otros descubriendo a Jesús”. La jornada continuó con trabajo personal, diálogos individuales entre los jóvenes y las religiosas y concluyó con un momento de Adoración, acompañado por Sor María Belinda.
El domingo 30, último día de la experiencia, Sor Luisa Pereira acompañó el espacio denominado “Lo que ha sido mi encuentro con el Señor”. Posteriormente, todos se trasladaron hasta la Parroquia La Merced, donde celebraron la Eucaristía. Después del almuerzo, los jóvenes emprendieron el regreso a sus respectivas comunidades.
“La experiencia vivida en Curicó permitió recordar que el discernimiento vocacional no se realiza en soledad. Es un camino que se construye desde el encuentro con Jesús, la oración, la escucha personal y la vida junto a otros, aprendiendo también a reconocer que los dones recibidos encuentran su sentido cuando son puestos al servicio de los demás” comentó Sor Luisa Pereira.
La Jornada de Discernimiento reunió a jóvenes provenientes de las comunidades de Vallenar, Coquimbo, Valparaíso, Quinta de Tilcoco, Curicó, Talca, Valdivia y Osorno, reflejando la diversidad de realidades que forman parte de la misión educativa y pastoral de las Religiosas de Santa Marta en el país.
En total participaron 27 jóvenes, quienes fueron acompañados por ocho Religiosas de Santa Marta: Sor Iara da Sousa, Sor Adriana Magaña, Sor Jessica Olea, Sor Claudia Valdés, Sor María Belinda Lobos, Sor Luisa Pereira, Sor Claudia Cáceres y Sor Lorena Alegre.












