Este 3 de septiembre, la Congregación de las Religiosas de Santa Marta conmemora los 26 años de la beatificación de su Padre Fundador, Monseñor Tomás Reggio, proclamado Beato por San Juan Pablo II durante el Jubileo del año 2000.
Han pasado más de dos décadas desde aquella celebración que reunió en la Plaza de San Pedro a religiosas, laicos, educadores, colaboradores y miembros de las distintas comunidades vinculadas a la Familia Religiosa. Todos llegaron hasta Roma para agradecer a Dios por la vida y obra de un pastor que hizo del Evangelio un servicio concreto a la Iglesia y a quienes más lo necesitaban.
Para la Familia Religiosa, recordar aquel momento no significa solamente volver a una fecha histórica. Es contemplar con alegría, esperanza y amor de hijas el testimonio de un Padre Fundador que dedicó su existencia a la evangelización, al servicio de los pobres y a la construcción de una Iglesia cercana, haciendo vida hasta sus últimos días una profunda confianza en Dios: “Solo Dios, solo Dios me basta”.
La beatificación permitió que la Iglesia conociera con mayor profundidad el carisma de Betania que Tomás Reggio, inspirado por el Espíritu Santo, dejó como herencia a la Congregación de las Religiosas de Santa Marta.
Betania es aquel hogar del Evangelio donde Jesús es acogido, amado y servido; una experiencia de encuentro y amistad con el Señor que encuentra en Marta, María y Lázaro diferentes maneras de seguir a Jesucristo.
Para Sor Clara Verdugo, Religiosa de Santa Marta que estuvo presente en la beatificación hace 26 años, este hecho permitió que la figura del Padre Fundador y su espiritualidad comenzaran a llegar a muchas más personas.
“Desde que se beatificó al Padre Fundador mucha gente lo conoció. En nuestros lugares de misión se empezó a conocer más de su historia, su vida, su obra y también su intercesión. Ahora vivimos un auge de conocer, vivir y sentirse parte de nuestro carisma de Betania”.
Así, lo ocurrido en Roma en septiembre de 2000 fue también un impulso para profundizar una identidad que hoy continúa haciéndose vida en los distintos lugares donde está presente la Congregación.
Veintiséis años después, la conmemoración adquiere una significación especial por el camino que continúa realizando la causa de canonización del Beato Tomás Reggio.
Sor Clara expresa una esperanza que acompaña a toda la Familia Religiosa:
“Para mí es la esperanza de que el Padre Fundador sea pronto canonizado. Que sea reconocido por la Iglesia como santo; para nosotras lo es. La gente hoy reconoce su intercesión”.
En este camino, un paso importante se vivió en Santiago de Chile el año pasado, donde la Iglesia local completó la etapa diocesana de investigación sobre un presunto milagro atribuido a la intercesión del Beato Tomás Reggio. Los antecedentes recopilados deben continuar el proceso correspondiente ante la Santa Sede para su estudio y evaluación.
Desde la Congregación se invita a las comunidades a continuar rezando por su canonización y, al mismo tiempo, a comprender que la santidad de Tomás Reggio se descubre especialmente al conocer y hacer vida su testimonio.
¿Quién fue el Beato Tomás Reggio?
El Beato Tomás Reggio nació el 9 de enero de 1818 en Italia. Sacerdote y posteriormente arzobispo, desarrolló una profunda sensibilidad frente a las necesidades de su tiempo, dedicando su vida al servicio de los pobres, enfermos, niños abandonados y de quienes necesitaban ser acogidos.
En 1878 fundó la Congregación de las Hermanas de Santa Marta, inspirándose en el espíritu de hospitalidad y servicio vivido en Betania.
En 1892 asumió como Arzobispo de Génova, continuando una intensa labor pastoral y promoviendo la formación del clero y la participación de los laicos en la vida de la Iglesia.
Falleció el 22 de noviembre de 1901, dejando como testamento espiritual unas palabras que continúan acompañando a sus hijas y a quienes comparten su carisma:
“Solo Dios, solo Dios me basta; que se haga la voluntad de Dios en todo”.
A 26 años de aquella celebración en la Plaza de San Pedro, la Familia Religiosa de Santa Marta vuelve a dar gracias por su Padre Fundador y renueva su oración para que la Iglesia pueda algún día proclamar su santidad.
Oración por la Canonización del Beato Tomás Reggio
Oh Dios, admirable en tus santos,
te alabamos por habernos dado la figura paterna del Beato Tommaso Reggio.
Te agradecemos, porque has querido revivir en la Iglesia el carisma evangélico de Marta, por intuición de este incansable pastor; haz que siempre resplandezca, en el mundo, la alegría del servicio y la acogida.
Abrigamos, en nuestro corazón, el deseo de que él pronto sea nombrado entre los santos de la Iglesia, para que todos podamos seguir su ejemplo de fe sólida, de esperanza viva y de caridad solícita.
Por intercesión del Beato Tommaso Reggio, te rogamos, nos concedas la gracia que con confianza te pedimos por la Familia Religiosa.
Suba a Ti, Padre, por Jesús tu Hijo, y en la fortaleza del Espíritu Santo, alabanza eterna, por los siglos de los siglos.
Amén.


