Sor Valdirene agradece las oraciones y cercanía tras la partida de su madre

Con la esperanza puesta en Jesús Resucitado, la Delegación de las Religiosas de Santa Marta acompaña a Sor Valdirene Martina de Souza, religiosa brasileña de la Congregación, ante el fallecimiento de su madre, María Mercedes Fernandes da Costa, ocurrido el pasado 5 de agosto de 2026.

María Mercedes nació el 24 de septiembre de 1956 y, durante el último tiempo, atravesó un delicado proceso de enfermedad. En este camino, Sor Valdirene y su familia estuvieron acompañados por la oración y cercanía de las Religiosas de Santa Marta y de quienes se unieron espiritualmente para pedir por su salud y fortaleza.

Tras su partida, Sor Valdirene quiso compartir un mensaje de agradecimiento a toda la Familia Religiosa por el acompañamiento recibido durante los difíciles días vividos junto a su madre.

“Queridas hermanas, es con profunda alegría que me acerco a cada una de ustedes para darles las gracias, en nombre mío y de cada uno de mis hermanos, por el cariño, cercanía y, sobre todo, por la oración en este período tan delicado que vivimos durante la enfermedad de nuestra madre”.

La Hermana reconoce que fueron jornadas marcadas por la incertidumbre, el cansancio y el dolor de saber que se aproximaba la despedida. Sin embargo, en medio de esta experiencia, la fe se convirtió para la familia en fuente de consuelo y esperanza.

“Para un creyente la muerte no tiene la última palabra ni es el fin, sino el paso a la eternidad. Hoy mi madre goza de la presencia de Dios junto a su querido esposo, que tanto amó en este mundo, y sus cuatro hijos que la precedieron”.

Para Sor Valdirene, la vida de su madre permanece también en la herencia que dejó a sus hijos: el amor, la unidad, el respeto y la fidelidad a Dios y a los hermanos. Un legado que la familia desea continuar haciendo vida como expresión de gratitud por todo aquello que recibió de sus padres.

En sus palabras, Sor Valdirene destacó especialmente la importancia que tuvo sentirse sostenida por la oración de sus hermanas de Congregación durante los momentos más complejos.

“En nombre de cada uno de mis hermanos, yo, Sor Valdirene, agradezco a toda nuestra Familia Religiosa por sostenernos con el cariño y, sobre todo, con la oración. Sentimos de verdad la fuerza del Espíritu actuar sobre nosotros”.

La religiosa relata que, aun cuando el dolor y la emoción estuvieron presentes, la familia experimentó la fortaleza necesaria para afrontar la despedida desde la fe.

“Sabemos que en estos momentos la emoción nos invade, el pensamiento se oscurece y la fuerza se desvanece, y puedo decir con toda confianza que en ningún momento estuvimos privados de claridad y fe, gracias a las oraciones de cada una que nos sostenían”.

Sor Valdirene y sus hermanos procuraron despedir a su madre con la dignidad y la esperanza propias de la fe cristiana, confiando ahora su vida plenamente a las manos de Dios.

“Hoy ella descansa en paz en los brazos de su Dios en el cielo, al cual tanto fue fiel en esta tierra, y desde allá intercede por cada una de nosotras, a quienes tenía como hijas suyas”.

Finalmente, Sor Valdirene expresó a toda la Familia Religiosa su profundo reconocimiento por cada gesto recibido: “De corazón les abrazo con mucho cariño e infinita gratitud”.

Como Religiosas de Santa Marta, nos unimos a la oración de Sor Valdirene, sus hermanos y toda su familia, dando gracias a Dios por la vida de María Mercedes Fernandes da Costa y confiándola a la misericordia del Padre.

Que Santa Marta y el Beato Tomás Reggio acompañen y fortalezcan a toda su familia, y que la esperanza de la Resurrección sea consuelo en este tiempo de despedida.