Religiosas de Santa Marta saludan a los párrocos en la fiesta de San Juan María Vianney

En la solemnidad litúrgica del Santo Cura de Ars, patrono de todos los párrocos, la Delegación de las Religiosas de Santa Marta agradece el servicio generoso de quienes acompañan la vida pastoral de las comunidades en Chile, Argentina, Brasil y México.

En la solemnidad de San Juan María Vianney, patrono de todos los párrocos, la Delegación de las Religiosas de Santa Marta de América Latina se une con gratitud a la Iglesia para celebrar el Día del Párroco, una fecha que reconoce la entrega cotidiana de los sacerdotes llamados a pastorear al Pueblo de Dios.

Conocido como el Santo Cura de Ars, San Juan María Vianney dedicó toda su vida a la conversión de su comunidad, distinguiéndose por su profunda vida espiritual, su entrega al sacramento de la reconciliación y su permanente preocupación por la formación cristiana de las personas confiadas a su cuidado.

Su testimonio sigue siendo una inspiración para la Iglesia. Tanto fue así que el Papa Benedicto XVI convocó el Año Sacerdotal (2009-2010) con motivo de los 150 años de la muerte del santo francés, destacándolo como modelo para todos los sacerdotes. En aquella ocasión recordó que “un buen pastor, un pastor según el Corazón de Dios, es el tesoro más grande que el buen Dios puede conceder a una parroquia”, subrayando la importancia de un ministerio vivido con humildad, cercanía y fidelidad al Evangelio.

La misión del párroco continúa siendo esencial en la vida de la Iglesia. Como pastor de la comunidad que le ha sido confiada por el obispo, está llamado a anunciar la Palabra de Dios, celebrar los sacramentos, acompañar a las familias y conducir a los fieles por el camino de la santidad, haciendo presente la ternura y la misericordia de Cristo en medio de su pueblo.

En este día, las Religiosas de Santa Marta expresan un especial saludo y agradecimiento a todos los párrocos y capellanes que acompañan las obras educativas, comunidades religiosas y diversas misiones apostólicas de la Congregación en Chile, Argentina, Brasil y México. Asimismo, reconocen a los sacerdotes con quienes comparten la tarea evangelizadora en distintas parroquias, sirviendo juntos a la Iglesia con espíritu de comunión.

Que la intercesión de San Juan María Vianney fortalezca a cada sacerdote en su vocación y ministerio, para que, siguiendo el ejemplo de Cristo Buen Pastor, continúen siendo signos de esperanza, cercanía y servicio para las comunidades que les han sido confiadas.