“Yo no te olvidaré”: Misión en el cuidado de los adultos mayores a la luz del mensaje del Papa León XIV

En el marco de la VI Jornada Mundial de los Abuelos y de las Personas Mayores, la Delegación de las Religiosas de Santa Marta de América Latina invita a profundizar en el mensaje del Papa León XIV, reafirmando su misión de acompañar con ternura, dignidad y esperanza a los adultos mayores en las distintas obras de la Congregación.

Con motivo de la VI Jornada Mundial de los Abuelos y de las Personas Mayores, que la Iglesia celebra en la fiesta de los santos Joaquín y Ana, el Papa León XIV ha dirigido un profundo mensaje titulado “Yo no te olvidaré” (Is 49,15), en el que recuerda que Dios nunca abandona a sus hijos y que la fragilidad de la vejez es también un tiempo privilegiado para experimentar la ternura del Señor.

Inspiradas por estas palabras, la Delegación de las Religiosas de Santa Marta de América Latina comparte este mensaje como un recurso de formación para agentes pastorales, Amigos de Betania y todas las personas que deseen profundizar en la misión de acompañar y valorar a los adultos mayores desde la fe.

En su reflexión sobre el mensaje pontificio, Sor Carla destacó que la invitación del Santo Padre interpela tanto a la Iglesia como a la sociedad a no dejar solos a quienes han entregado su vida construyendo nuestras familias y comunidades.

“El Papa León XIV nos recuerda que, sin importar la edad, siempre seremos hijos e hijas amados por Dios. También nos invita a no abandonar a nuestros ancianos y a hacerlos sentir acompañados, queridos y valorados, especialmente cuando la fragilidad y la soledad se hacen presentes”, expresó la hermana.

Una misión que se hace vida

Este llamado encuentra un eco concreto en la misión que las Religiosas de Santa Marta desarrollan en distintos países de América Latina, donde el cuidado de los adultos mayores forma parte de su servicio evangelizador.

En Argentina, la Congregación anima el Hogar de Ancianos Padre Silvio Braschi, obra que asumió en noviembre de 2008. Allí, las religiosas acompañan diariamente a 33 adultas mayores, brindándoles atención integral, cuidados básicos, acompañamiento espiritual, actividades recreativas y contención emocional, procurando que vivan esta etapa con dignidad, serenidad y alegría. Sor Carla Alcántar, quien sirve en este hogar, recordó que cuando la Congregación llegó al establecimiento encontró a más de sesenta personas mayores en condiciones muy precarias, iniciando un proceso de recuperación de su dignidad a través del cuidado, el cariño y la cercanía.

“Nuestra preocupación es acompañarlas en esta etapa final de la vida, para que puedan prepararse para el encuentro con el Señor, pero, sobre todo, que vivan felices sus últimos años, con sentido, tranquilidad y agradecimiento por cada día que Dios les regala”, señaló.

Del mismo modo, esta misión también se desarrolla en la comunidad de Bonito, Brasil, donde las Religiosas de Santa Marta acompañan a personas mayores desde una atención integral que une el cuidado cotidiano con la evangelización, haciendo visible el carisma de servicio y acogida que caracteriza a la Congregación. Asimismo, las comunidades religiosas mantienen una cercanía permanente con las hermanas mayores y con adultos mayores presentes en las distintas obras donde sirven.

Un llamado a construir una cultura del encuentro

El mensaje del Papa León XIV invita especialmente a las nuevas generaciones a visitar a sus abuelos, acercarse a quienes viven solos y redescubrir el valor de la cercanía y la ternura como expresión concreta del Evangelio. La Delegación de las Religiosas de Santa Marta hace suyo este llamado, renovando su compromiso de seguir construyendo comunidades donde cada persona mayor sea reconocida, escuchada y amada.

Como recuerda el Santo Padre: “Yo nunca te olvidaré”, una promesa que inspira a la Congregación a continuar sembrando esperanza allí donde la fragilidad necesita ser acompañada con amor, respeto y servicio.