Día del Trabajador: ¿Qué significa trabajar en Santa Marta? 

En el contexto de la conmemoración del Día del Trabajador, la Delegación de las Religiosas de Santa Marta en América Latina hace llegar un saludo a todos los trabajadores y las trabajadoras, colaboradores y colaboradoras que forman parte de las distintas comunidades donde se vive el carisma de Santa Marta.

Desde México, Brasil, Argentina y Chile, la Congregación reconoce con gratitud el aporte de quienes, desde sus diversos roles, hacen vida la misión de servir, vivir la fe y acoger en cada una de las comunidades en la misión de educar, de la salud, de la evangelización y del cuidado de los más vulnerables.

En este sentido, se destacó especialmente el compromiso de profesores y profesoras, enfermeras, asistentes de la educación, personal de aseo, administrativos y tantas otras profesiones y oficios que, día a día, contribuyen a construir espacios de encuentro, cuidado y esperanza. 

“felices es dar la vida por amor”, recordando que el trabajo, cuando se vive desde el Evangelio, se transforma en una expresión concreta del amor de Dios.

Un mensaje especial fue entregado por Madre Ana María Cañete Rives, Madre Delegada para América Latina, quien valoró profundamente la entrega cotidiana de cada trabajador:

“Quiero saludar con especial cariño a cada uno de ustedes que, desde su labor cotidiana, hacen vivo el carisma de Santa Marta. Su trabajo silencioso, generoso y lleno de entrega es mucho más que una tarea: es servicio, es acogida, es presencia que cuida y sostiene.
Como Marta de Betania, ustedes hacen y enseñan el amor, ese amor que se vuelve concreto en lo sencillo, en lo diario, en el servir con el corazón. Que el Señor bendiga sus manos, fortalezca su vocación y renueve cada día la alegría de vivir. Gracias por toda la entrega, gracias por el cariño que se hace esperanza”.

Asimismo, se relevó la experiencia particular de quienes forman parte de estas comunidades, muchos de los cuales han crecido y se han formado en ellas desde temprana edad, mientras que otros han encontrado en este espacio un lugar para vivir su fe a través del servicio y la acogida.

Como parte de esta celebración, se compartió también una serie de testimonios que permiten profundizar en el sentido de trabajar en una obra de Santa Marta, donde cada tarea —por sencilla que parezca— se transforma en una oportunidad para construir comunidad y reflejar el amor de Dios en lo cotidiano.

De esta manera, la Delegación reafirma su agradecimiento y cercanía con todos quienes, con su trabajo diario, hacen posible que el carisma de Santa Marta siga vivo en América Latina.

¡Feliz Día del Trabajador!