Fallecimiento de don Mario Galdames Pizarro, hermano de Sor Marta Galdames

La Delegación de las Religiosas de Santa Marta para América Latina comunica el fallecimiento de don Mario Galdames Pizarro, hermano de Sor Marta Galdames, religiosa de Santa Marta, quien ha partido a la casa del Padre.

Don Mario Galdames Pizarro nació el 5 de agosto de 1952 en la ciudad de Curicó, hijo de Norberto Galdames Ferrada y Marta Pizarro Ramos, siendo el segundo de seis hermanos. Realizó sus estudios en la Escuela anexa a la normal y posteriormente en el Liceo de Hombres Luis Cruz Martínez. Movido por su vocación y por el anhelo de cumplir el sueño de su madre, decidió formarse como profesor en la Escuela Normal de Curicó.

Inició su práctica profesional en una escuela rural del sector El Maitenal, en Tutuquén, comunidad educativa que marcaría profundamente su vida. Aunque tuvo la oportunidad de conocer otros establecimientos, el amor por sus estudiantes, colegas y por la vida sencilla del mundo rural lo llevó a regresar definitivamente a su querida escuelita, lugar donde fue plenamente feliz y valorado. Con el correr de los años fue traslado a la Escuela Balmaceda,  terminando su trayectoria educacional en la Escuela Palestina. Junto a su misión de educador también fue empresario de transportes.

Hombre culto y de espíritu inquieto, don Mario cultivó el estudio y diversas expresiones artísticas. Formó parte del conjunto folclórico Aquelarre, espacio donde desarrolló su amor por la música y la cultura, destacándose por su talento para cantar, bailar y tocar la guitarra. Su vida estuvo marcada por valores como el amor, la solidaridad, la amistad, el esfuerzo, la perseverancia y el respeto.

Amó profundamente a su familia, acompañando con dedicación a sus padres en la vejez y la enfermedad. Fue reconocido como un buen hijo, hermano, padre y amigo, siempre dispuesto a orientar y aconsejar, promoviendo el crecimiento y la felicidad de quienes lo rodeaban.

Conocido cariñosamente como “el Profe Galdames”, enfrentó su enfermedad con fortaleza, serenidad y un profundo amor por la vida. Aun en medio de la fragilidad, su actitud agradecida y confiada fue un testimonio permanente de fe y humanidad.

En palabras compartidas por Sor Marta Galdames durante la misa funeral, hoy se eleva una acción de gracias al Señor por el don de su vida, por su testimonio de fe, serenidad y abandono confiado en Dios, con la certeza de que el Padre amoroso lo ha recibido en sus brazos y le ha dicho:
“Ven, querido hijo. Yo soy la Resurrección y la Vida; tú que creíste en mí, aunque mueras, vivirás”.

Como Familia Religiosa, nos unimos en la oración por su eterno descanso y acompañamos a Sor Marta y a toda su familia, confiando en la esperanza de la resurrección.

 

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